Hoy tienes reunión con Malena, la proyectista de vuestra nueva oficina. Pero no en la cafetería, como otras veces que habéis mantenido una conversación informal y distendida. Esta vez es en la sala de reuniones, mucho más formal. Lo que vas a decirle es que el jefe quiere una oficina abierta, donde todos puedan interactuar, que es lo más moderno y lo que mejor nos va a funcionar. Lo malo es que ya imaginas lo primero que te va a decir…

Trabajar en pool abierto está de moda
Malena: ¿Todos en pool abierto? ¿Para qué?
Tú: Porque el jefe dice que es lo mejor y lo más moderno
Malena: ¿Queréis una oficina para trabajar mejor o un escaparate para la foto del Insta?
Tú (con aire serio): A ver, el target es una oficina que nos permita trabajar mejor a todos, fomente la productividad, etc. Y el jefe ha leído por ahí que lo mejor para conseguirlo es trabajar a pool abierto, que es lo más moderno, lo más funcional…

Realmente no acabas la frase. Malena te observa con esa mirada, medio curiosa medio inquisidora, que ya te ha regalado otras veces. Suspiras y te preparas para escuchar lo que te tiene que decir.
¿Para qué trabajar en pool abierto?
Y esto es lo que te dice:
El pool abierto está muy bien para fomentar la interacción y el trabajo en equipo. Es adecuado cuando tenemos equipos que interactúan entre sí con frecuencia y además no se molestan entre ellos. Si comparten frecuentemente información, ya sea en pantalla o en papel, probablemente sea lo más adecuado.
Lo de no molestarse es importante. Si el trabajo requiere concentración un pool abierto solo funciona bien si todos trabajan igual. Si hay llamadas de teléfono, conversaciones o interrupciones entonces es una fuente de distracciones y no funciona.
También cumple una función social. Verse las caras fomenta el compañerismo y la sensación de grupo, pero hay que tener cuidado que esto no genere en continuas distracciones. Hay otras formas de socializar.
Lo que tenemos que hacer es analizar cada departamento de la empresa y ver cuál es la mejor manera de trabajar de cada uno de ellos. Tenemos que ver sus necesidades de interacción, colaboración, compartir información, concentración, privacidad y confidencialidad. Meter todo eso en la coctelera y sacar el óptimo por departamentos y también inter departamental, porque casi siempre tendremos interacciones entre departamentos, pero serán probablemente ocasionales.
Y en algunos casos nos dará que el óptimo es trabajar en pool abierto, y en otros no. Así de simple.

A vueltas con el pool abierto
Termino la conversación con Malena. Me ha convencido. Para ser más precisos, me ha vuelto a convencer. Ahora solo me queda una duda: ¿Cómo se lo explico al jefe?
