La nueva oficina está terminada! El target era tenerla para final de año y se ha cumplido sobradamente. Una oficina con nuestro estilo. Hemos decidido ocuparla a vuelta de las vacaciones de Navidad, pero hoy que es día de Nochebuena vamos a hacer la inauguración.

Cómo empezó todo
Al principio el jefe llevaba ideas en la cabeza de cosas que había ido cogiendo por aquí y por allí, y quería ponerlas en común y debatirlas con los jefes de departamento en un formato de reuniones tradicionales con cadencia semanal. Su intención era sacar de esas reuniones un layout consensuado para luego hacer nosotros los planos directamente y ejecutar el proyecto por gremios.
La intención última de su formato consensuado era simplemente evitar quejas futuras. Pensaba que si el proyecto salía de una reunión entre todos, luego nadie tendría derecho a quejarse de que algo no le gustaba.
Por suerte nos atascamos pronto. Las necesidades, gustos y preferencias de unos y otros eran contradictorias e incompatibles entre sí, y al final la única conclusión de consenso a la que pudimos llegar es que necesitábamos ayuda externa.
El equipo del proyecto
Son los auténticos protagonistas de la fiesta: Malena, Luka, Adela y Bertrand. Desde el primer momento se involucraron en el proyecto e hicieron una lectura acertada de lo que necesitábamos. Iban más allá de plantear simples cuestionarios. Querían entender cómo trabajábamos, nuestras inquietudes, nuestros problemas. Con ellos el asunto no iba de cuadrar listas de deseos, iba de entender personas.
En la fiesta se pierden entre la gente y hablan con todos. Explican partes de la nueva oficina a quien les pregunta. Algunos los conocen porque ya los habían visto, y para otros es la primera vez. Los veo integrados en nuestro equipo, como los vi desde el primer día.
Los jefes de departamento
Nosotros hemos hecho un corrillo. Comentamos anécdotas del proyecto. Normalmente discutimos por todo pero en este caso hemos conseguido llegar a un punto de encuentro. Sobre nosotros ha recaído la tarea de expresar las necesidades de la empresa y de validar las diferentes propuestas que nos han puesto sobre la mesa.
Ha sido una aventura fascinante. Hemos descubierto cosas de nuestros equipos y de nosotros mismos que no se nos habían pasado por la imaginación. Y también hemos identificado muchos puntos de mejora. Hemos dado con la clave de muchos problemas que se nos resistían y hemos ayudado a crear un espacio donde puedan solucionarse.
Nos hemos dado cuenta de que ya no somos los protagonistas. De que hay talento pidiendo paso que no podemos parar. De que nuestro trabajo consiste ahora en hacer que se desarrolle en las mejores condiciones. Nuestro papel sigue siendo igualmente importante, pero ha cambiado. Como ha cambiado el mundo, y como ha cambiado nuestra oficina.

Una última mirada
Levanto la vista y contemplo el grupo desde la distancia. Mi mirada se cruza con la de Malena. Nos sonreímos. Recuerdo una de las primeras cosas que me dijo: “Si el mundo ha cambiado y las empresas han cambiado, ¿por qué seguimos trabajando igual?”
