El reto de Elena y Robert para meter a todos en la nueva oficina. Rompiendo las barreras de espacio

Elena y Robert volvieron a mirar el plano ilusionados. Tenían una pequeña gestoría que no les iba mal y ahora habían conseguido un importante contrato para ampliar el negocio con acciones formativas. Habían encontrado un local en un sitio ideal que les encajaba en precio, pero por muchas vueltas que le daban no hallaban la forma de meter a todos cubriendo sus necesidades.

Nuevas necesidades para la nueva oficina

Actualmente tenía cuatro trabajadores en una sala cada uno con su mesa independiente y dos despachos para ellos. Además tenían una sala de reuniones independiente y una zona de recepción con unos silloncitos. El nuevo local era prácticamente del doble de tamaño y pensaban que les sobraría sitio, pero no encontraban la forma de encajar lo que necesitaban. El problema es que no tenían alternativas. La zona estaba saturada y cualquier otro local que les gustara se les iba de precio. Realmente el que habían encontrado era una oportunidad.

Para la ampliación necesitaban dos mesas más para los nuevos gestores de formación y un aula con capacidad para 20 alumnos, y el resto más o menos igual. Ya puestos les gustaría una recepción un poco más desahogada y una pequeña zona office. Y por supuesto que todo quedara chulo, con sus colores corporativos. Querían un local con estilo.

Después de muchas vueltas sin resultado dieron con Alabama Workstyle, que estaba especializada en consultoría y proyectos de oficinas para pymes como la suya. Lo que más les atrajo es que no se centraban en el lado estético, sino que tenían mucha experiencia en resolver la parte funcional.

Un proyecto con estilo para el nuevo local

Les hicieron un proyecto a medida. El corazón era una sala multiusos que integraba el aula de formación, la zona de reuniones y la zona office. Estaba dividida por un tabique móvil vidriero opacado con vinilos que podía separarla en dos partes, de forma que se pudieran compaginar actividades.

Así la sala daba servicio simultáneamente a las necesidades de formación, reunión, office para empleados y atención clientes con o sin office integrado. Las necesidades de formación y reunión podían ser para muchas o pocas personas. De esta forma la sala podía tener usos muy diversos como una formación grande, una reunión pequeña y office empleados, o una formación pequeña y atención clientes.

La zona de trabajo se concibió como un pool abierto con mesas tipo bench dimensionado para ocho puestos: los cuatro actuales, los dos nuevos y una previsión de ampliación futura.

Los despachos de Elena y Robert estaban contiguos, uno de ellos comunicado con la sala multiusos, y situados frente al pool de trabajo para favorecer el intercambio con los miembros de su equipo. Para mayor ligereza visual estaban compartimentados con cerramientos vidrieros opacados con vinilos respetando la privacidad.

A la recepción le dieron mucha más importancia que en la actualidad. La zona de espera era más grande y tenía mesas que permitían una pequeña atención rápida. Habían tenido en cuenta que habría alumnos esperando y debían caber holgadamente. Estaba en pool abierto pero separada de la zona de trabajo mediante biombos que impedían el contacto visual.

Los problemas de espacio solucionados

Al final Elena y Robert se sorprendieron al ver que todos cabían más que holgadamente, incluso con una sensación de amplitud. Se alegraron de su decisión de cambiar de local, de haber confiado en Alabama Workstyle para el proyecto y la reforma, y de poder iniciar su nueva etapa profesional de la forma más ilusionante.