Aprende a regular tu silla

¡Al fin te han puesto una silla de trabajo nueva! Es muy bonita y tiene todas las regulaciones posibles. Seguro que vas a estar mucho mejor y vas a poder trabajar con más comodidad, pero nadie te ha dicho cómo ajustarla. Si quieres sacarle partido y que te ayude a trabajar mejor has de hacerlo correctamente. Vamos a echarte una mano.

Los mecanismos básicos de una silla de trabajo

Los mecanismos básicos que caracterizan una silla de trabajo son dos: la regulación de altura y la regulación de la tensión de basculación. Sin estos dos mecanismos no la consideramos una silla de trabajo (puede ser otra cosa: una silla de visitante, de reunión, de espera…, pero no de trabajo).

La regulación de la altura es el mecanismo más intuitivo y generalmente se hace mediante una palanca situada debajo del asiento. Debemos ajustar la altura de la silla para que nuestra piernas hagan un ángulo de 90º en posición sentada con los pies perfectamente apoyados en el suelo. Nuestros brazos también deben hacer un ángulo de 90º respecto al plano de trabajo, así que en caso necesario debemos utilizar un reposapiés o una mesa regulable en altura.

La tensión de basculación es la fuerza que hace el respaldo al reclinarse. Normalmente se regula mediante una rueda situada debajo del asiento y hay que ajustarla a nuestro propio peso para que podamos trabajar con comodidad. Los mecanismos más avanzados realizan un movimiento sincronizado también con el asiento para mantener el ángulo de la posición sentada. Hoy en día también hay sillas con mecanismo automático para regular la tensión en función del peso del usuario.

Otros mecanismos de las sillas de trabajo

Además de los mecanismos básicos las sillas de trabajo pueden tener otros bien de serie o como opción.

La regulación de profundidad del asiento permite desplazarlo horizontalmente para que nuestras piernas tengan una buena base de apoyo y el borde del asiento no presione detrás de las rodillas. Normalmente se hace mediante una palanca situada debajo del asiento.

La regulación en altura del respaldo permite desplazarlo verticalmente para que acople bien con la zona lumbar y dorsal de nuestra espalda. Generalmente se ajusta mediante un mecanismo de cremallera a ambos lados o en el centro del respaldo.

El ajuste lumbar es también un mecanismo habitual que permite un mayor apoyo para esa zona de nuestra espalda. La regulación puede ser solo en altura o también en profundidad, y generalmente se realiza mediante patillas en el lateral del respaldo donde se aloja.

Los brazos son normalmente opcionales, pero existen distintos niveles de regulación que suelen denominarse de 1D a 4D. Los brazos 1D son ajustables en altura, mientras que los otros niveles permiten la regulación en anchura, ángulo y profundidad. También hay sillas con brazos fijos, pero son menos recomendables ya que pueden interferir con el plano de trabajo.

Otro elemento opcional es el cabecero, que puede ser fijo, regulable en altura y en profundidad. Debemos ajustarlo de forma que nuestra zona cervical apoye correctamente.

Tu silla de trabajo ideal

Es importante que conozcas los mecanismos que puede llevar una silla de trabajo y que tengas claro lo que necesitas según sea tu caso. Pide documentación técnica y revisa bien las características antes de decidirte. Va a ser tu compañera durante mucho tiempo y es importante que aciertes con tu silla ideal.